La sangre de Lilith

Varios meses después de la apertura de la puerta comienza a expandirse el rumor de que algo vuelve a rondar por las oscuras y corrompidas calles de Aslak. La mayoría de los humanos siguen allí “obligados”, incapaces de abandonar la ciudad, miran con temor cualquier camino que los aleje de la región. Pero no pueden moverse, como si una fuerza los atase a sus antiguos hogares. 
Alguna oportuna banda callejera está causando estragos por las ya peligrosas calles. El toque de queda parece no afectarles, dicen ir con la autorización de Dios, han venido a limpiar su nevada superficie. Lucharan contra los “Demonios” que han inundado el lugar tras un acontecimiento post-apocalíptico. Muchos creyeron que este acontecimiento se debía a un terrible accidente geológico, causado por la antigua actividad volcánica de la zona. Pero… ¿Se puede engañar a cientos de humanos que ven a hombres volar por las sombras, derribar árboles a su paso, convertirse en feroces bestias y devorar a sus vecinos? No, lo que aquí ha pasado no es un terrible accidente. Nosotros, los inmortales, los repudiados de los cielos, los infectados por el caos, hasta los Ángeles mismos, lo llamamos: La revolución del Mundo Sobrenatural. 

"Estamos entre vosotros y hemos decidido demostrarlo a gritos".